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Tal y como relatábamos anteriormente en nuestro comentario sobre el patio, aquí podemos apreciar, como las filas comienzan su caminar, os puedo asegurar que junto al ruido de las cadenas que arrastran los penitentes, se deja oír la voz y el martillo del capataz, mirando de 'reojo', el interior de la capilla se nos ilumina con la luz de los faroles del paso de misterio, la bajada de la rampa de los escalones, nos hace presagiar que ya no hay lugar para nuestros nervios, ya está todo comenzado.




Detalle de la Salida Procesional del Miércoles Santo, filas de nazarenos esperando el momento de la salida.



La realidad no difiere de lo aquí contado, la imagen del Señor, tenue por las velas y por el ocaso comienza a mostrarse a su Centuria, a su patio, a su pueblo.

Cuando las potencias de la Imagen de Nuestro Señor, pasa el quicio de la puerta, la Banda rinde honores tocando la marcha Real. (No olvidemos que estamos ante El Rey de Reyes, por ello recibe escolta militar y honores de Jefe de Estado).

Como podemos apreciar en esta instantánea, cada una de las imágenes auxiliares del misterio, está dinámicamente interviniendo en el mismo, en la vista frontal del misterio no se percibe, ni el sayón, ni la cruz, ni los otros elementos de la pasión.






Detalle de la composición del Misterio. Observemos la acción que desarrollan cada uno de las imágenes

En este detalle, observemos la mirada de Sergio Secundus Augustus, directa al Señor, seriamente haciendo su guardia. El Centurión Callo Saulo Cesar con el INRI en su mano izquierda y con la sentencia en la derecha, ordena su colocación en la Cruz. El otro soldado, el que trabaja el monte para la colocación de la Cruz, mira a Saulo, digo mira pero en verdad le esta diciendo....(lo que todos imaginamos).

Pero detrás sigue la acción viva del misterio; pero mientras ocurre todo esto, quien tiene ocasión de ver esta imagen, sólo puede devolver la mirada a nuestro Señor.


En el Momento que el paso de misterio, se coloca en la puerta del patio, las insignias romanas, que estaban en los laterales de la puerta, se van desplazando al centro del patio.

Cuando las señas se encuentran en el centro, la centuria, a la orden de la espada del capitán comienza, en formación , a situarse detrás del paso, y justo cuando abandona el portal, se gira hacia la puerta.



Miren ustedes la composición del Misterio, tiene múltiples matices según el punto donde nos encontremos, al escorarnos un poco a la izquierda vemos el perfil del centurión tras la imagen de Cristo, dando una visión distinta a todas las referidas anteriormente.

Si esperamos que el paso gire un poco, veremos lateralmente la acción del centurión de guardia, pero más recomendable es ver 'la conversación sin palabras' que mantiene el Centurión y el soldado.

Hasta los que creemos conocer plenamente el misterio, nos sorprende cada día nuevos ángulos y perspectivas en las que recrearnos y asombrarnos.






En esta instantánea debo llamar la atención sobre la posición del centurión de guardía 'sergio', se apoya descaradamente sobre la Cruz, guardando al Reo, armado en su mano derecha su lanza, su izquierda presta sobre la espada. Junto al soldado que cava el agujero para la cruz, está el cántaro y sobre su boca una esponja natural, que posteriormente servirá para aliviar el padecimiento y la sed de Cristo.

Al otro lado del misterio, tras el soldado, aparece su coraza, casco y capa; que lógicamente habría de desprenderse de ella para iniciar tan duras tareas.


Observen que bajo el Señor, junto a la Cruz, a la derecha de Sergio, en la imagen a la izquierda del cántaro, está la calavera, recordando el Monte Calvario, aunque en la imagen no se aprecia.

Cuando pasa el misterio, cuando aún no nos hemos percatado de todo lo que acontece arriba, aparece la imagen del MACACO, imagen que pedimos que fuese fea, que causara temor, que siguiera con la tradición, que asustara a los niños...

El Macaco, el sayón que barrena en la Cruz, prepara el martirio de Nuestro Señor Jesucristo, junto a él aunque no puede observarse en la imagen, aparece una cajón de herramientas con los elementos de la pasión. Según recomendaciones de Jesús Curquejo debería haber salido con un pantalón corto y con el torso descubierto. Pero como ustedes pueden observar, el consenso surgió, lleva falda corta, en verde con vuelta en beig, como la ropa del anterior, y lleva chaleco en piel, color carne, y todo ajustado con un cinturón de piel ancho. (Obsérvese la musculatura, acentuada por las muñequeras y lazada).


Todo lo acontecido, fue sólo durante dos chicotas, puesto que cuando termina la segunda, el paso de misterio queda dispuesto y preparado para iniciar el acto de prendimiento.

Se ha reducido la calidad de las imágenes, con el único propósito de tener una visión más global y completa de lo indicado, todo ello en favor de facilitar la carga rápida de la página.